Bocadillo de albóndigas con tomate

Hay recetas que nunca fallan, y el bocadillo de albóndigas con tomate es una de ellas. Jugoso, sabroso y muy reconfortante, este clásico se convierte en una auténtica delicia cuando utilizamos ingredientes de calidad y una salsa de tomate que marque la diferencia. En esta receta, el gran protagonista es el Tomate frito Helios, una salsa elaborada con tomates cuidadosamente seleccionados que aporta todo el sabor casero que este plato necesita.

Bocadillo de albóndigas con tomate y queso

En Helios apuestan firmemente por “El sabor del origen”, y eso se nota desde el primer bocado. Los tomates con los que se elaboran sus tomates fritos son de cultivo local, 100% nacionales, porque solo así se puede conseguir un sabor auténtico y natural. Además, estos tomates proceden directamente de las huertas de Andalucía y Extremadura, zonas con una larga tradición agrícola y unas condiciones ideales para obtener tomates maduros, carnosos y llenos de sabor.

Hoy te proponemos una receta perfecta para una comida informal, una cena diferente o incluso para sorprender en una reunión con amigos o familia: bocadillo de albóndigas con tomate frito y queso cheddar, una combinación irresistible que triunfa siempre.

Índice de la receta

Como hacer un bocadillo de albóndigas con tomate y queso:

Ingredientes:

Para las albóndigas

  • 500 g de carne picada de cerdo
  • 1 cucharada de pan rallado
  • 1 huevo batido
  • 20 g de leche entera
  • 2 cucharadas de queso cheddar rallado
  • 1 diente de ajo picado
  • ½ cucharada de perejil fresco picado
  • Sal
  • Pimienta negra

Para cocinar las albóndigas y montar el bocadillo

  • Harina para rebozar
  • Aceite de oliva
  • Tomate frito Helios (elige tu variedad favorita)
  • Panecillos de semillas
  • Queso cheddar rallado

Cómo preparar bocadillos de albóndigas con tomate frito:

Comenzamos preparando las albóndigas. En un bol amplio, añadimos la carne picada junto con el pan rallado, el huevo batido, la leche, el ajo, el perejil, el queso cheddar rallado, la sal y la pimienta. Mezclamos bien todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y bien integrada.

A continuación, formamos bolitas de carne del tamaño que prefiramos, aunque es recomendable que no sean demasiado grandes para que se cocinen mejor y resulten más cómodas de comer en el bocadillo. Pasamos las albóndigas por harina y las freímos en abundante aceite de oliva caliente hasta que estén bien doradas por fuera.

Cuando estén listas, las retiramos de la sartén y las colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Este paso es importante para que el resultado final sea más ligero.

En un cazo o sartén amplia, añadimos una cantidad generosa de tomate frito y calentamos a fuego medio. Incorporamos las albóndigas fritas y dejamos cocinar todo junto durante unos 20 minutos, removiendo suavemente de vez en cuando. De esta forma, las albóndigas se impregnan del sabor del tomate y quedan tiernas y jugosas, mientras la salsa espesa ligeramente.

Montaje del bocadillo:

Abrimos los panecillos de semillas por la mitad y los rellenamos con varias albóndigas, adaptando la cantidad al tamaño del pan. Añadimos una cucharada extra de tomate frito, que aportará aún más jugosidad y sabor al conjunto. Espolvoreamos con queso cheddar rallado y llevamos al horno, previamente precalentado a 180 ºC, utilizando la función grill durante unos minutos hasta que el queso se funda y quede ligeramente gratinado.

Sacamos los bocadillos del horno y servimos inmediatamente.

Bocadillo de albóndigas con tomate y queso

Trucos y consejos para preparar el bocadillo de albóndigas perfecto

Para que este bocadillo de albóndigas con tomate y queso quede realmente irresistible, hay algunos trucos sencillos que marcan la diferencia en el resultado final.

  • No trabajes en exceso la carne: mezcla los ingredientes de las albóndigas solo hasta que estén integrados. Amasar demasiado puede hacer que queden duras en lugar de jugosas.
  • Albóndigas pequeñas, mejor resultado: al hacerlas de tamaño medio o pequeño se cocinan de forma más uniforme y se adaptan mejor al pan, facilitando que cada bocado tenga carne y salsa.
  • Dóralas bien antes de la salsa: freír las albóndigas hasta que estén bien doradas ayuda a sellar los jugos en su interior y aporta un sabor más intenso al conjunto.
  • Elige un buen tomate frito: eso, garantiza una salsa equilibrada, suave y llena de sabor que realza las albóndigas sin enmascararlas.
  • Cocción lenta en la salsa: dejar que las albóndigas hiervan suavemente en el tomate durante unos minutos permite que se impregnen bien y queden más tiernas.
  • Pan con buena miga: opta por panecillos de semillas o pan crujiente por fuera y esponjoso por dentro, capaz de absorber la salsa sin romperse.
  • Gratinado justo: unos minutos bajo el grill son suficientes para fundir el queso cheddar y conseguir un acabado cremoso sin que el pan se reseque.
  • Si te sobran albóndigas puedes usarlas para preparar unos riquísimos espaguetis con albóndigas, una receta de aprovechamiento perfecta.

Siguiendo estos consejos, conseguirás un bocadillo de albóndigas jugoso, sabroso y equilibrado, perfecto para disfrutar en cualquier ocasión y con todo el sabor que aporta un buen tomate frito de origen.

En Disfrutando de la Cocina seguimos apostando por recetas fáciles, sabrosas y elaboradas con productos que saben a hogar. Este bocadillo de albóndigas con tomate frito Helios es la prueba perfecta de que, con buenos ingredientes, cualquier plato puede convertirse en un éxito.

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Osalla

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